| ¡Feliz cumple Enano! |
| ¡Payaso! |
| ¡Qué vergüenza! Robar torta a los más chicos. |
| Conocidos malandrones de Cavia y S Vázquez. |
| Menos de la mitad pero igual nos divertimos. |
| Más de la mitad y con los Ales. |
![]() |
| Pepé le Pew, el zorrillo apestoso. |

Álvaro 5° por la derecha.
Advierto que no es la primera vez que me pasa. Pero unas veces me da más risa que otras. Sucedió el domingo pasado a la mañana, en el semáforo de Av. Italia y las Heras. Veníamos con Álvaro de un partido de rugby en los Ceibos. Bajo una llovizna pertinaz, y con bastante frio. Por suerte el equipo ganó holgadamente. Y como es regla, los jugadores con barro hasta en las orejas. Ya estoy prevenido, así que tengo una capa de lluvia en la valija –recuerdos de mi vida militar- con la que trato de salvar el tapizado.
En el semáforo, un hombre de edad indefinida pero bastante joven y sólidamente embebido en alcohol para desafiar las inclemencias del tiempo. Pedía unas monedas y me hice el distraído. A lo que el tipo empezó a decirle a Álvaro: Decile al abuelo que me largue una chapa, que no sea amargo, que mirá el nieto que tiene… una fuerza abuelo, arriba abuelo, largá la guita abuelo...
Cuanto más me llamaba abuelo de Álvaro, más fuerte cerraba yo el vidrio y más cara de piedra ponía. Hasta que la luz verde me sacó del atolladero frente a la risa del niño que se divirtió en grande.
¡Este mundo está perdido, diría tía Anastasia! Abuelo sí, con mucho gusto, de Lorenzo y todos los que vendrán. Pero de Álvaro, padre aunque un poco madurito, hay que reconocerlo.

8 a.m. en Amancay. Todo sigue igual, como cuando estaban los 10 en la misma. Corridas, vianda, plata, medias que siempre aparecen impares, baños que siempre están ocupados, imprevistos, ascensores que suben y bajan cuando tienen que bajar y subir...
Ocurrió el sábado pasado en la cancha de Old Christians. El equipo del Monte, dominó ampliamente al melindroso rival durante toda la primera mitad del encuentro. Técnica, precisión, espíritu de equipo, gran habilidad personal y colectiva. El balón siempre en su poder. Salvo en cinco oportunidades en que estuvo dentro de su arco. Culpa del juez que atendía su celular y contestaba mensajes de texto sin prestar atención a las chanchadas del rival que se hacía el oso o el chancho, como prefieran, que a los efectos del tanteador, da lo mismo.
Alvaro, con visión empresarial, comenzó una campaña de lustrar zapatos a un módico precio de $10 el par, pomada incluida. También puede oscilar el precio de acuerdo a compromisos previos, la cara del cliente y otras variables de la economía. La empresa marcha bien. Con algunos imprevistos, como por ejemplo unos zapatos de Nacho que misteriosamente cambiaron de color. El cliente no tuvo mucho sentido del humor, aunque se le explicó que la culpa era del fabricante de la pomada y que podía hacer su reclamo a la Oficina de Protección del Consumidor.
En la foto vemos parte del instrumental.. Se aprecia la calidad del mismo, puro "horse hair made in usa" , recuerdo de mi pasaje por el North Camp Dispensary hace ya unos cuantos años. Y sabemos todos, que entre militares y aunque sea en el mismísimo desierto del Sinaí, las botas lustradas como espejos son parte importante de la disciplina. Además, pienso que servirían para encandilar al enemigo, aunque vaya en contra de las artes del camuflaje. Recuerdo que mirábamos con cierta envidia a unos soldados americanos, que a fuerza de pasar un algodón embebido en betún, lograban un lustre casi de charol. Por otra parte este tema toca a una tarea muy importante para el "asistente", soldadito casi imberbe que marcha al frente de batalla con cepillo y pomada para lustrarle botas y correaje a "su" teniente entre bombazo y bombazo.
Pero sobre todo, ¡Feliz San Alvaro!
Alvaro volvió del campamento en Pueblo G.Aznárez. Lo pasó formidable. Además, la tormenta llegó a tiempo el último día, para lavarlos un poco y que no fuera tan espeluznante la vuelta.
Aquí vemos a Alvaro pronto para irse en el campamento de verano del Flama. Como todos sus hermanos, disfrutará, correrá, jugará, sobrevivirá a la "supervivencia", se bañará en la playa, comerá todo lo que le pongan delante y se divertirá muchísimo. No sabemos si además del agua de mar, entrará en contacto con la mezcla tóxica del jabón con agua dulce. Estimamos que no. Y agradezco enormemente no tener que venir a la vuelta en el ómnibus con ellos. Esa sí que puede ser una experiencia tóxica.
La foto ya la conocen, pero como está muy buena, la repito. Nos hace acordar que por estas épocas, hace un año, Eduardo quería salir de la Iglesia con uno parecido. Por suerte tiene techo de lona, así que irían los dos sacando medio cuerpo para afuera. También nos recuerda la excursión a Bs. As. para la graduación de Martincho.
se acepta trabajo esclavo. Pero les recuerdo que para que no lo sea, bastan algunas monedas de $10. También les recuerdo la responsabilidad en su educación que les corresponde a sus hermanos mayores, es decir a los 9, en especial a los padrinos. Aquí ya es casi una cuestión canónica. Así que alerta naranja. No todo está perdido pero no se hagan los bambis. S.O.S.
En la ciudad de MVD, a los 12 días... y así, con un austero lenguaje notarial, deberíamos dejar constancia del pasaje de la bordeadora por los frondosos mostachos y patillas de Alvaro. Podríamos haber ido a lo de Jorge, ya que también tocaba el matorral de su coco. Pero era demasiado lío, así que lo solucioné en un chic-chac. Y le presté dos minigotas de mi after shave.
No sabría que etiqueta ponerle. Curiosidades, herencias, todo vuelve... No lo sé. Pero Álvaro se apropió de esta radio, que era de su abuela, y anda con ella prendida por todas partes. Aquí la acomodé en un sillón para la foto, pero perfectamente podría haberla dejado allí el pequeño.
Esta foto de Álvaro está tomada en la graduación de Martín en la Austral. Con "look" de actor de cine, obsérvese la elegancia conque toma la copa de jugo. Claro, desde ayer es un auténtico teenager y la "pinta no es lo de menos", como cantaban Los Iracundos en mi juventud.

El "auto" es un Heinkel probablemente del 55. La Isetta de origen italiano y luego licenciada a la BMW, era un mini auto similar, intermedio entre las motocicletas y los automóviles convencionales.

Hoy por la mañana fiesta de fin de cursos de Álvaro en el antiguo cine Rex. Para Elaisa y para mí 23 años de fiestas de fin de cursos. Se dice fácil! Pero también hay que decir que en Monte VI siempre fueron muy divertidas.
Alvarito pasó hoy su segunda prueba del examen de egreso y aprobó. Le pusieron suma y resta cum laudes y maitines. Pero para no despertar envidias entre sus hermanos -no tan dotados por la madre naturaleza- no se puede andar diciendo por ahí.
Noviembre y con él los jacarandás en flor. Su color acompaña el del Adviento y la preparación de la Navidad. Y el cumpleaños de mamá. Y que Alvarito me deje cantar la antigua canción de Palito Ortega: