lunes, 4 de febrero de 2008

Bicicletas

La foto no es de las mejores. Tampoco es representativa de las épocas de diez o más bicicletas (¡en casa!). Pero las "bicis" fueron siempre un distintivo de las vacaciones. El traslado en un camioncito de alquiler, las frecuentes visitas a los diferentes bicicleteros, los más frecuentes pinchazos, raspones y más raspones... Aunque el máximo raspón -todo en él es máximo- se lo llevó hace muchos años Jorgito Peverelli, cuando se le rompió la horquilla y la cara le quedó como si le hubieran pasado un rallador. Los Delpiazzo, los González, los Del Campo, los Peverelli, los Varela, todos con sus bicis. Del tío Juan Pedro debo decir dos cosas: fue el que les enseñó a andar a la mayoría, corriendo a su lado mientras los sostenía hasta que veía que podían largarse solos, y además fue el único -por ahora- que se lo ha tomado profesionalmente. Tengo que conseguir una foto suya con malla tipo lagarto o tortuga ninja para documentarlo. Y además les debo el relato de la fractura, las enfermeras y Mónica. Pero será otra vez.

2 comentarios:

AleMamá dijo...

De las "fracturas" dijiste????
de las FACTURAS, amigo, hay que hablar!!! mi hijo Pablo aterrizó con sus dos incisivos enterrados en el cemento, aturdido y por eso mereció coronas en cuanto le terminaron de crecer las raíces, fonoaudiólogos, cirujanos dentales, y montones de complicaciones.
Yo, aparte de rodillas peladas nada más que pasarlo bien. Creo que postearé del tema.
Saludos

j.a.varela dijo...

Gracias Alemamá.
A los médicos, lo de las "facturas" nos duele en prenda. Claro que ya se sabe que viene desde antiguo. ¿Te acuerdas de una que había gastado su fortuna en médicos...hasta que Alguien la curó? En fin, que la solución la tenían los egipcios, que pagaban a los médicos mientras la gente estaba sana.
j.a.varela