domingo, 27 de septiembre de 2009

Conmueve y enseña.

Tomo esta entrada de un blog amigo (pinchar acá). A propósito de la visita de Benedicto XVI a la República Checa, recoge el discurso de bienvenida que el entonces Presidente Vaclav Havel le dirigiera al Papa Juan Pablo II. Dos hombres de la cultura, uno agnóstico, el otro Papa. Los dos conocedores de la época nefasta de la opresión comunista en sus países.

Santidad, queridos conciudadanos: No estoy seguro de saber qué es un milagro. A pesar de ello, me atrevo a decir que en este momento participo en un milagro: el hombre que hace seis meses era arrestado como enemigo del Estado se halla aquí en el día de hoy como presidente de ese Estado, y da la bienvenida al primer pontífice que pone el pie en este país en toda la historia de la Iglesia católica. No estoy seguro de saber qué es un milagro. A pesar de ello, me atrevo a decir que esta tarde participaré en un milagro: hoy, en el mismo lugar donde hace cinco meses nos llenó de alegría la canonización de Inés de Bohemia, ese día en que se decidió el futuro de nuestro país, en ese lugar, digo, el principal representante de la Iglesia Católica oficiará Misa, y probablemente ante Aquel en cuya mano está el curso inescrutable de todas las cosas. No estoy seguro de saber qué es un milagro. Apesar de ello, me atrevo a decir que en este momento participo en un milagro: a un país devastado por el gobierno de los ignorantes, llega el símbolo vivo de la cultura; a un país que hasta hace poco era devastado por la idea del enfrentamiento y la división en el mundo, llega el mensajero de la paz, el diálogo, la tolerancia, la estima y la sosegada comprensión, el mensajero de la unidad fraternal en la diversidad. Durante estas largas décadas, el Espíritu Santo fue desterrado de nuestro país. Tengo el honor de presenciar el momento en que su suelo es besado por el apóstol de la espiritualidad.
Bienvenido a Checoslovaquia, Santidad!
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Pero además, de mi cosecha y aplicándolo al último domingo de octubre: ¿Sabremos los uruguayos evitar el gobierno de la ignorancia? ¿De la devastación del enfrentamiento, del destierro del Espíritu Santo?

1 comentario:

Jorge dijo...

Juancho,

Es realmente emocionante y muy interesante... Salud