martes, 17 de marzo de 2009

De guante blanco.

.
Otra escena del torneo en el que Martín se fracturó la mano. Al fondo la mamá de los niños, con un bolso verde y una remera rosada. El angelito de pierna en alto, en magistral y limpia jugada digna de Ronaldinho, es nuestro querido Nacho. Una jugada de artista.
.
Claro, uno ve esto y empieza a entender cómo fueron las cosas. Lo de Martín no fue nada frente a lo que le pudo haber pasado al contrincante de Nacho si lo agarra con esa voladora en el testuz. Se hubiera marchado del encuentro con su cabeza bajo el brazo a la manera de St. Denis o para los niños de ahora, del fantasma "Nick casi decapitado" de Hogwarts.
.
Me imagino como serán los partidos de rugby. Y cuando nuestro druida Martinalfonsix empiece a fabricar su poción mágica, ¡cobraremos entrada! ¡Y yo intermediaré en los pases!
.

Pero igual, para una mamá enamorada de sus pequeñuelos, todo serán pequeñas travesuras, apenas pillerías, unos chicos simpáticos que se divierten sanamente.

P.S: ¡aplausos para el fotógrafo!

No hay comentarios: