martes, 5 de mayo de 2009

En el medio.

Aprovechando un fin de semana largo y un verano que se prolonga, tres de los del medio se fueron a trabajar/descansar en La Cantera. Y gracias a la cámara oportuna de Luis tenemos esta foto. Se les ve muy serios, pero no hay que engañarse.
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Cualquiera de ellos puede convertirse en una verdadera pesadilla para sus rivales futboleros. O para su mamá, si se le ocurre la peregrina idea de invitarles con milanesas y panqueques con dulce de leche. O para su hermano Alvaro, de quien tienen terribles celos por su superior nivel intelectual, futbolístico y de pinta. O de su hermana menor, a quien amenzan con correrle todos sus novios a piñas, cosa que no hicieron con la mayor porque le tienen pánico.
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Solo le tienen miedo a una cosa -como en la famosa aldea gala- y es que el cielo les caiga sobre sus cabezas. Pero para eso se refugian en su hermano mayor, los muy arácnidos. Murmuran que los protege con amplitud.
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A Joseto lo respetan porque va a ser el millonario de la familia, y uno nunca sabe. Es más, la verdad es que más vale hacer buena letra en estos temas. Y a Jorge también, ya que igualmente nunca se sabe si se necesitará un abogado. Sobre todo por el lado de Martinalfonsix, notre druide.
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Y con Eduardo no se meten, ya que en su carácter de padre, impone respeto.

3 comentarios:

misideascotidianas dijo...

¡Muy buenas Sr.Varela! Vengo a saludarle y a agradecerle que me enlace en la nueva dirección. Yo estoy en ello con todos ustedes.
¡Vaya familia guapa!
Cuidese.

martin dijo...

lo de alvarito, ya lo veremos este domingo cuando nos juntemos los tres del medio y lo vamos a educar, que se cree el muy atrevido...
de más está decir que cuando jugamos al tenis en la cantera les di clases a todos, y que nacho casi me rompe la raqueta contra el alambrado...
salu
m

nachov dijo...

Sí, casi rompo la raqueta contra el alambrado, porque casi me desbarranco por el precipicio de la cantera. Iba a morir congelado y mis carnes iban a ser devoradas por las pirañas de la cantera, ¡pero Martín sólo temió por la suerte de su raqueta!